¡Una moneda cae sin tocarla y el papel de aluminio flota!? Disfruta en casa de los experimentos con corrientes de Foucault (Mesa de Faraday)
Soy Ken Kuwako, tu entrenador científico. ¡Cada día es un experimento!
¿Alguna vez has deseado tener superpoderes para mover objetos sin tocarlos? Gracias a la ciencia, ese deseo puede hacerse realidad ahora mismo. Imagina un trozo de papel de aluminio, que normalmente no reacciona a los imanes, flotando de repente en el aire, o un trompo girando a toda velocidad que se detiene en seco como si chocara contra un muro invisible. Detrás de estos trucos se esconde la corriente de Foucault (o corrientes parásitas), un fenómeno que actúa como una fuerza fantasmagórica e invisible. Hoy les presento una serie de experimentos para experimentar este increíble poder oculto usando objetos cotidianos.
Mover monedas sin ponerles un dedo encima
Empecemos con algo que parece magia. Solo necesitas unas monedas de aluminio o cobre (como las de céntimos) y un imán potente. Por naturaleza, el aluminio y el cobre no son atraídos por los imanes. Sin embargo, intenta acercar el imán a la moneda y luego retíralo con un movimiento rápido y seco. ¡Verás cómo la moneda se tumba como si el imán tirara de ella! ¿Cómo es posible que un metal que no es magnético reaccione así?

Frenar tapas de olla, fidget spinners y trompos sin contacto
Ahora, intentemos detener algo que gira sin usar las manos. Haz girar la tapa de una olla sobre una mesa y acerca un imán… se detendrá al instante, como si tuviera frenos invisibles.

Del mismo modo, puedes detener un fidget spinner en pleno vuelo sin tocarlo. También es fascinante ver cómo varios trompos de precisión (tipo giroscopio) se detienen todos a la vez al acercarles el imán.
Todo esto ocurre porque el movimiento crea corrientes de Foucault dentro del metal, las cuales generan un campo magnético que se opone al movimiento, actuando como un freno de alta tecnología.
El truco del aluminio flotante en la cocina (Magia IH)
Si tienes una placa de inducción (IH) en casa, tienes una fábrica de corrientes de Foucault. Coloca un trozo de papel de aluminio sobre la placa y encuéndela… ¡el aluminio levitará mágicamente!

Al encenderla…

¡Ahí lo tienes, flotando! No hay hilos ni trucos. La bobina dentro de la placa de inducción cambia el campo magnético tan rápido que genera corrientes de Foucault masivas en el aluminio, creando una fuerza de repulsión magnética. Si ves que sube y baja rítmicamente, es probablemente porque los sistemas de seguridad de la placa intentan detectar si hay una olla real puesta.
El imán en cámara lenta: El desafío del tubo de aluminio
Para terminar, un experimento que parece desafiar la gravedad. Vamos a soltar un imán a través de un tubo de aluminio.
Si dejas caer el imán por fuera del tubo, cae en un abrir y cerrar de ojos. Pero si lo dejas caer por el interior del tubo, verás que desciende muy despacio, como si estuviera sumergido en miel o grabado en cámara lenta.


Mientras el imán cae, las corrientes de Foucault nacen en las paredes del tubo de aluminio, creando un magnetismo que frena la caída. Cuanto más fuerte sea el imán (como uno de neodimio), más potente será el freno y más tardará en salir por el otro extremo.
¿Qué es realmente la corriente de Foucault?
Este fenómeno no es solo para juegos; es la base del freno electromagnético, una tecnología súper fiable que se usa en trenes de alta velocidad, camiones pesados y hasta en montañas rusas.
La corriente de Foucault aparece cuando movemos un imán cerca de una placa de metal. El metal intenta cancelar el cambio en el campo magnético creando remolinos de electricidad en su interior.
Como verás en el siguiente diagrama, al deslizar un imán, en la parte delantera se genera una fuerza que intenta impedir que el imán se acerque, y en la trasera, una que intenta evitar que se aleje.
[Image showing a moving magnet over a metal surface with induced eddy currents and magnetic drag forces]
Este principio es tan potente que puede detener una bobina que vibra violentamente de forma instantánea.
Toda esta historia comenzó en 1831, cuando Michael Faraday descubrió la inducción electromagnética. Él creó el Disco de Faraday, un invento que genera corriente continua al girar un disco de cobre entre imanes, y que es el tatarabuelo de todos los generadores eléctricos modernos. ¡Incluso hay réplicas de este aparato en museos de ciencia que puedes probar!

Consultas y Colaboraciones
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